El que nada debe, nada teme


Por: Gabriel J. Perea R. @elistmopty






Recientemente por cosas del destino participe en una amena conversación. De aquella conversación surgió este relato, que bien puede ser más un relato que un artículo de opinión, aunque no puedo dejar de expresar mi opinión que no es solo mía sino que fue compartida por los participantes de aquella conversación.
Resulta que una joven narraba sus impresiones al someterse al proceso de reclutamiento en una empresa de la localidad. Sus amigos todos jóvenes que intentan ingresar al mercado laboral escuchaban atentamente. La joven cuenta que fue una experiencia desafiante pero como ella nada debe y nada teme se sometió sin temor y salió victoriosa.
La joven fue sometida a entrevista por varias personas, sometida al polígrafo, se le realizaron exámenes de laboratorio incluyendo pruebas de sangre y tiene que aportar su record policivo. Antes estas afirmaciones los jóvenes quedaron asombrados. La conversación se tornó inquisitiva pero en ese momento intervine preguntando de cual empresa se trataba, al revelarse el nombre se podría entender por qué de tanta rigurosidad. Pero no era eso lo que les molestaba a los jóvenes. Pues bien en su mayoría concordaron que si no tienen cola de paja no tienen que temer.
El pensamiento que broto de las mentes de jóvenes y en lo cual fueron tajantes fue al debatir porque si un ciudadano común se tiene que someter a semejante proceso para ser considerado para una plaza de trabajo, porque los que ocupan puestos en el gobierno ya sea de elección popular o por designación no son sometidos a procesos rigurosos de selección. Porque la sociedad tiene que aceptar funcionarios en base a la fe. Y nada que decir de poseer títulos académicos si es que los tienen.
La respuesta unánime es que no tienen por qué aceptar lo inaceptable, el sistema no funciona y si los políticos fueran sometidos a un polígrafo todos caerían presos, o tendría que escapar y fingir ser perseguidos políticos. Ahí fue donde encontré la oportunidad para explicarles a los jóvenes que son ellos los que tienen en sus manos el poder de cambiar las cosas.
Si el sistema no funciona, entonces utilicemos el mismo sistema para enderezar las cosas, y comenzamos con decir #noreelecciondenadie comenzando por los diputados quienes son los llamados a cambiar las leyes que no permiten que este país sea gobernado en favor de las mayorías. Para ellos #noreelecciondiputados. La respuesta a una sociedad moderna, participativa y justa ya no puede venir de las estructuras tradicionales y los políticos de ferias que regalan jamones. El comercio de la miseria no debemos aceptarlo nunca más.

Al final como era de esperarse siendo todos jóvenes las cosas terminaron jocosamente entre burlas hacia la clase política actual, idealizado escenarios donde los políticos en foro público se le preguntara ¿usted alguna vez ha cometido un ilícito? Pero el hambre les ataco y decidieron ir en busca de algo suculento para comer, siendo yo el que más abriles tenia decidí no acompañarlos y mejor tomar un cafecito y comenzar esta narración, pero me quedo pendiente explicarles que es eso del comercio de la miseria.

A %d blogueros les gusta esto: