Un experto politólogo


Por: Gabriel J. Perea R. @elistmopty


Publicado en la Estrella de Panamá

Si así como lo escuchan, me declaro experto politólogo, analista político de amplia experiencia, así como muchos que no sabemos a ciencia cierta de donde sacaron la sapiencia, pero de que se auto proclaman gurús de la política, se proclaman sin el mas mínimo escozor de modestia.

Ahora todos habían vaticinado la victoria de Juan Carlos Varela en las primarias del partido ñamenista, perdón, partido Arnulfista o panameñista o algo así. Ahora todos sabían que Ameglio no llevaba chance “ni casao”, y que a Vallarino le pasarían la factura por ese desplante pasado cuando se bajo por no poder garantizar la inversión.

Y que dicen los del PRD, mas fácil no se la pudieron poner, dice un politólogo perrediano, es un bistecito de dos vueltas, no aguanta un asalto contra la chola, porque el alcandito se queda con el cubo en la esquina. La razón es la gigantesca base social que apoya a la chola, tan inmensa, que ni ellos mismo saben cual es su verdadera dimensión.

Esto tiene su explicación, la gente tiene hambre de un cambio, la gente quiere alguien que parezca comprender sus necesidades, aunque ese mecías político salga del PRD. Aunque no les guste a la gran mayoría, todos los otros precandidatos tienen algo en común, no se sienten como pueblo, no se ven como pueblo, no caminaron por el barrio, y la gran mayoría de este país es pueblo que vive en el barrio.

Sin embargo habrá por ahí quien diga que esta naciendo una nueva estrella, un paladín del pueblo, sin embargo este que dice andar en los zapatos del pueblo, debería andar descalzo, porque el pueblo solo tiene chancletas y dar el ejemplo bajando la comida, tomando medidas inmediatas para antes de llegar a la presidencia dar prueba fehaciente de sus promesas, corrección, las promesas son una cosa, los negocios son otra.

El análisis contractual en este momento coyuntural de la situación político social nos arroja en una sola dirección, la cosa “ta” dura para la oposición, nadie quiere juntarse con nadie, su base de apoyo es insignificante frente a las legiones del PRD y ya no resulta rasgarse las vestiduras rememorando la pasada dictadura porque ellos también aportaron su cuota de actuaciones reprochables como para venir a señalar el pasado que la población parece que ya no recuerda.

Muy sutilmente pareciera un pacto para que el PRD conserve el poder, pero eso, es asunto de otro sesudo análisis.

A %d blogueros les gusta esto: