Entre hambre y petróleo


Por: Gabriel J. Perea R. @elistmopty

Aunque nos parezca insólito, el mundo se esta acercando peligrosamente a una hambruna mundial. El desarrollo de la humanidad parece no esta acorde con la capacidad de alimentar a todos los seres humanos que conforman el conglomerado de naciones.

Los precios de los alimentos han aumentado drásticamente con mayor auge en los últimos meses, se presume que este aumento se debe a un incremento en la demanda, fenómenos climatológicos que han afectado las cosechas y por la demanda de mayor cantidad de tierras cultivables dedicadas a la producción para la generación de combustible debido a los altos costos de productos derivados del petróleo.

Esta alza desorbitada de precios afecta el valor de los rubros básicos que son utilizados por la gran mayoría, rubros como el arroz, el trigo, el maíz y la soya se han disparado hasta en un 80% en los últimos meses, según el BM. Esto ocasiona que menos personas a nivel mundial puedan satisfacer sus necesidades de alimentación al no contar con medios para poder sufragar el aumento de precios. Esta ola de aumentos ya ha provocado protesta en países como Haití, Egipto, Filipinas e Indonesia.

Mientras esto ocurre las compañías petroleras incrementan escandalosamente sus ganancias con respecto a los años anteriores. Por ejemplo La petrolera Royal Dutch Shell anunció ganancias por 31 mil 331 millones de dólares en 2007, un récord para una compañía europea, que estuvo impulsado por el aumento en el precio del petróleo.

La mayor petrolera privada del mundo Exxon Mobil, elevó su beneficio el 3 por ciento en 2007, hasta alcanzar la cifra récord de 40.610 millones de dólares, la cantidad más alta jamás ganada por una compañía estadounidense. El gigante petrolero informó de sus resultados anuales correspondientes a 2007 esto supone un máximo histórico para una compañía de la primera potencia económica mundial.

La petrolera Chevron, la segunda mayor de Estados Unidos, extrajo de los bolsillos de los consumidores la cifra récord de 18.688 millones de dólares en 2007, un nueve por ciento más que en 2006, debido en gran parte a los precios máximos del crudo. La compañía petrolera recordó que en 2006 su beneficio neto fue de 17.138 millones de dólares.

Y esto no solo ocurre en las compañías Americanas. Petróleos de Venezuela (PDVSA) ubicó sus ganancias en 4 mil 150 millones de dólares, durante 2007, y con ello duplicó su situación patrimonial respecto a 1998, al registrar en el Informe de Gestión y Resultados Financieros publicado a finales del pasado mes de marzo, la cifra récord de 56.072 millones de dólares. Son miles de millones de dólares en ganancias que van a parar a los bolsillos de unos pocos y ni un solo centavo es utilizado para equilibra el delicado equilibrio entre ricos y pobres.

El circulo de inequidad es evidente, mientras el petróleo alcanza niveles record proporcionando ganancias inmorales a las petroleras, esta alza ocasiona un encarecimiento de los alimentos que condena a millones a padecer hambre. Mientras un minúsculo grupo de despiadados petroleros se enriquece, otros padecerán inanición. Todo parece indicar que es una batalla entre la capacidad de aguantar pacientemente de las masas contra la fuerza de contener los estallidos sociales de quienes explotan las necesidades energéticas mundiales en beneficio propio.
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