Reciclaje político


Por: Gabriel J. Perea R. @elistmopty


Publicado en el Panamá América

Este año será el preámbulo de las campañas electorales, algunas insipientes, otras apuntaladas por el dinero y muchas maquilladas por la magia de la publicidad. Muchos serán los candidatos a puestos de elección que intentarán, a toda costa, reeligirse y continuar en algún cómodo sitio pagado con nuestros impuestos.

Al producirse ese inevitable proceso de reciclaje político debemos observar cuidadosamente a cada uno de estos especímenes de laboratorio buscando primordialmente una característica, la credibilidad. Este examen será muy sencillo. Tomemos como sujeto de análisis a los honorables diputados, por alguna extraña razón llamados “padres de la patria”; y para que nuestro estudio tenga credibilidad, utilizaremos parámetros conocidos en otras latitudes. El sujeto de comparación es un espécimen del cono sur, por allá donde abundan los rojos. El diputado de la democracia Cristiana, José Miguel Ortiz, quien ostenta el récord mundial de asistencia a sesiones del congreso en Valparaíso, Chile, estimada en un 100% durante 15 años de ejercicio.


Con este parámetro de comparación será fácil descartar los aspirantes que no cumplan con la medida establecida, aunque siendo un poco más equitativos y tomando en consideración que los criollos no tiene estos niveles de rendimiento -excluyendo a los magistrados del Tribunal Electoral-, bajemos la proporción a un razonable 80% durante este periodo de gobierno, esperando que alguno sí pueda cumplir el primer parámetro de examen ciudadano.


Este ejercicio nos servirá para arrojar en el archivo de bajo rendimiento a aquellos que no cumplieron el mínimo de asistencia, sin considerar su productividad, siguiente parámetro a que deben someterse quienes logren pasar esta primera prueba. Como hecho característico, nuestro sujeto de comparación ostenta otro récord en su país como el único parlamentario elegido por mayoría en los cinco períodos consecutivos en los que se ha presentado. Es lamentable que nuestros diputados no hayan valorado, en su momento, este factor que puede impedir que sean elegidos de nuevo.
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