El liderazgo de las mujeres en el poder


Por: Gabriel J. Perea R. @elistmopty


Publicado en el Panamá América

La sociedad latinoamericana está caracterizada por rasgos que son propios de su idiosincrasia. Es una sociedad dominada por hombres, principalmente en las acciones políticas y los temas de Estado. Esta situación no ha variado significativamente, sin embargo hoy vemos la incursión de destacadas mujeres acompañadas con dedicadas formaciones profesionales que se desempeñan al igual que los hombres en posiciones de liderazgo.

Observamos con admiración que las mujeres están alcanzando los solios presidenciales con más frecuencia. En Panamá ya tuvimos nuestra primera mujer presidenta y aunque su desempeño, al igual que otros presidentes, estará siempre cuestionado, no por ello se desmerita lo que alcanzó, tuvo sus logros y culminó su periodo presidencial manteniendo un número plural de seguidores.

Es destacable que siguen surgiendo otras emprendedoras mujeres que mantienen encendida la llama del liderazgo femenino en esta empantanada sociedad panameña carente de figuras representativas. Y aunque alguien diga que la era de los caudillos terminó, las personas siguen a las personas como ejemplos de éxito.

El ramillete de selectas bellezas de nuestro jardín es muy exquisito. Podemos mencionar aquellas que por sus acciones se conocen sin examinar sus afiliaciones políticas.

Iniciamos con la Primera Dama de la República, Vivian Fernández de Torrijos, quien ha mantenido desde el inicio de su gestión encendida la llama de la esperanza entre los más humildes por encima de cualquier cuestionamiento político partidista. Una vez más la inagotable ministra de Vivienda, Balbina Herrera, quien ha demostrado que sí se puede trabajar de sol a sol, por los más necesitados.

Otra selección del ramillete que no se afana en generar luces de cámara, pero que está desempeñándose exitosamente sin alardear de su labor es La directora general de Ingresos Gisela A. de Porras. Ella está enfrentando una de las labores más difíciles y complicadas de nuestro país y es hacer que los contribuyentes cumplan con sus obligaciones para poder mantener el gobierno rodando sobre las ruedas de las recaudaciones fiscales.

La ministra de Gobierno y Justicia Olga Gólcher quien asumió el difícil reto y ha tomado al toro por los cuernos demostrando que no le tiembla la mano ante cualquier circunstancia.
La directora ejecutiva de Transparencia Internacional, capítulo de Panamá, Angélica Maytín la voz inclaudicable y vitalicia de los derechos ciudadanos.

Y por último, pero no por menos importancia, sino como ejemplo de valentía, tesón, rectitud y profesionalismo, la procuradora de la Nación, Ana Matilde Gómez, quien demuestra cada día con sus acciones que sí se puede estremecer el árbol y que se caigan todas las manzanas podridas que se tengan que caer.

Para todas ellas el respaldo de la ciudadanía es verdadero y se siente. Un apoyo fundamentado en el reconocimiento de su trabajo en beneficio de la ciudadanía. Son ejemplos dignos de imitar y enaltecen la figura de la mujer dentro de la sociedad panameña como agentes que aportan a la transformación de la sociedad.

Se dice que detrás de un gran hombre hay una gran mujer, esto no siempre es así.
Podemos afirmar que en nuestro terruño tenemos detrás de grandes acciones a mujeres extraordinarias.
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