La ACP ya hizo su trabajo


Por: Gabriel J. Perea R. @elistmopty


Publicado en La Prensa y Expresiones

El día 24 de abril de 2006 será otro hito en nuestra historia. El presidente de la junta directiva de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Dr. Ricaute Vásquez, presentó al país la Propuesta de Ampliación del Canal de Panamá, en la cual se fundamenta la recomendación de desarrollar el Proyecto del Tercer Juego de Esclusas.

Este hecho inicia una nueva etapa en el proceso de comunicar al país en que se fundamenta la propuesta; ahora existe un documento sobre el cual generar un debate de altura, coherente y, sobre todo, patriótico. La etapa especulativa debe terminar, aquellos que se oponían a la propuesta sin conocerla, ahora tienen la oportunidad de confrontar sus argumentos con la información presentada por la ACP.

El debate será intenso y profundo, serán muchas las preguntas que puedan y deban surgir de la propuesta presentada. Ningún elemento de duda debe quedarse sin aclarar. La ciudadanía tendrá la oportunidad de llegar a conclusiones claras, diáfanas y sin contradicciones. En este sentido, la ACP ya hizo su trabajo, presentó lo que consideran la mejor propuesta posible en el tema de la modernización del Canal.

La capacidad de operación y administración eficiente del Canal por parte de los colaboradores canaleros está fuera de toda duda. Ahora se inicia una nueva fase en la cual, si bien la ACP participará como experta en el área y autora de la propuesta, no recaen sobre ella muchas responsabilidades que se escapan o están más allá de sus funciones. A la ACP, según el Título XIV de nuestra Constitución le “…corresponderá privativamente, la administración, funcionamiento, conservación, mantenimiento y modernización del Canal de Panamá”.

Está claramente definido en el título constitucional, que no le corresponde a la ACP la conformación de un plan de desarrollo nacional, no le corresponde, tampoco, responder a preguntas que se escapan de su ámbito de operación y que se enmarcan en una estrategia nacional de desarrollo. La ACP no tiene por qué responder acerca de ninguna otra propuesta que se haya presentado o que se presente sobre el tema.

A la ACP le corresponde responder específicamente aquello que le compete, esto es, sobre la propuesta presentada como expertos en el Canal y es la responsabilidad que tienen, de acuerdo con la Constitución. Cualquiera otra aportación que realice la ACP en beneficio de divulgar la propuesta es un agregado que debe ser respetado, entendido y aplaudido. Una vez más los canaleros pueden dar un paso al frente en ir más allá de lo que constitucionalmente tienen encomendado.

Le corresponde al Gobierno responder a la ciudadanía cómo resolverá los problemas de pobreza, desempleo, inseguridad, el alza de los precios de los productos de primera necesidad, entre muchos otros.

La propuesta de la ACP no debe confundirse con un plan de desarrollo nacional. El hecho de que esta propuesta pueda representar una piedra fundamental de aquello que nos podría catapultar a las vías de un país desarrollado, no debe sugerir que la ACP tiene la responsabilidad por el futuro devenir nacional, eso es responsabilidad del gobierno elegido, para eso existe. Si esto no es así, entonces sería mejor dejar el gobierno en su totalidad en manos de aquellos que han demostrado sobrado coraje para administrar eficientemente el primer activo del país.

Le corresponde a la sociedad civil debatir la mejor conveniencia para el país, poseyendo la suficiente información que propicie la mejor decisión para el país.
La ACP podría divulgar su propuesta a todo lo largo y ancho del país, sin que esto se interprete como un velado apoyo al “Sí”.

En tanto, es el Gobierno quien debe velar que aquellos que tenga algo que decir también cuenten con el espacio necesario para expresarse y dar a conocer sus argumentos.

La ACP asumió el reto constitucional de demostrar al mundo y a los panameños que podíamos administrar eficientemente el Canal, mejor que sus antiguos dueños. Asumió el reto de generar riqueza para el país; que los gobiernos de turno no hayan sabido integrar el Canal al país, ha sido su error histórico. No debemos dudar de que si nuevamente la autoridad canalera es llamada a asumir el reto de desarrollar el proyecto, será así. Pero ahora su trabajo es evidente y está hecho.

Independientemente de lo que pueda ocurrir en las urnas, ellos, los canaleros, sabrán esperar y estar listos para decir: “Yo soy el Canal”, lo demás es asunto de los políticos y eso lo resolvemos en las elecciones generales del 2009. Ahora es tiempo de pensar en el país.
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