Un debate de altura sobre la ampliación del Canal


Por: Gabriel J. Perea R. @elistmopty

Publicado en Expresiones

La facultad suprema del ser humano es la facultad de comunicarse. Este regalo de la naturaleza nos ha permitido ser la especie dominante en esta etapa de la evolución de los seres vivientes. Sin la comunicación seriamos solamente primates emitiendo sonidos guturales en los árboles.

La comunicación es de dos vías o no es comunicación, y el resultado debe ser la comprensión del mensaje entre el emisor y el receptor. No existe aquello de quien posea la verdad absoluta, porque la verdad es relativa a su espacio y tiempo. El resultado final de una acción humana depende de la interpretación de la información que posea sobre el entorno.

El debate que debe generarse sobre la ampliación del Canal debe ser un debate de altura, carente de apasionamientos, donde exista una total ausencia de ataques hacia las personas. Se debe debatir las ideas, el concepto, los pro y contra. Debemos rechazar cualquier intento de empujarnos deliberadamente a una decisión precipitada, sin presentar argumentos con la suficiente información para su análisis.

Debemos hacer oídos sordos a todos aquellos que sin presentar propuesta alguna favorecen un no porque no, y también aquellos que cabildean por un si ciegamente sin tener ningún documento que sustente el proyecto el cual aun no se ha presentado.

En este pensar la presentación del documento “Informe al País Acerca de nuestro canal y Nuestro Mega puerto” por reconocidos ciudadanos, nos muestra la seriedad con que se debe debatir este proyecto trascendental. Si tenemos que decir algo presentémoslo seriamente. No se puede tomar una decisión sin información en base a que tomarla. Ahora corresponde al Gobierno presentar lo que largamente se ha esperado. La divulgación del proyecto de ampliación del Canal debe ser en todo el territorio nacional y lo mas claro posible.

No se debe escatimar esfuerzo para que el ciudadano común posea la información que pueda permitirle tomar esa decisión que marcara los próximos años. Nuestro futuro como país dependerá de esa decisión. Los panameños debemos examinar con la rigurosidad de un inversionista, la conveniencia de esta inversión y como buenos inversionistas sino hay información que sustente, no hay inversión.

Ante la ausencia de información del proyecto de la ampliación, el documento “Informe al País”, llena ese espacio. Sin embargo debido a la trascendencia del tema debemos dar el voto de buena fe que la demora se justificará y la presentación del documento de proyecto de ampliación del Canal de Panamá despejara toda duda existente y permitirá un amplio y sano debate que propicie una clara definición hacia el proyecto.

Para aquellos que se debaten en el plano de las emociones aquí no se trata de apelar a las luchas generacionales, no debemos utilizar argumentos basados en despertar el temor ciudadano, ni tampoco la confrontación de clases. En este sentido la gran mayoría de los colaboradores de la ACP son panameños de todos los rincones del país, de todas las razas, de todas las corrientes políticas, de todos los estratos sociales, el mosaico país que somos se refleja como un espejo en el Canal. Ya no es una quita frontera, es territorio y sentir nacional.

La presentación del proyecto de ampliación será por panameños, para panameños y la decisión será tomada por nosotros los panameños, la confrontación no tiene espacio en este momento, esteremos debatiendo la mejor propuesta para el desarrollo del país.

Si la decisión converge en un SI, debemos emprender con verdadero optimismo un nuevo paso en nuestra historia como país soberano. Si la decisión converge en un NO, igualmente nos enfrentamos al reto de seguir el camino que nos marcamos por esa decisión. Ningún otro país será responsable por nuestra decisión, será una decisión soberana del pueblo panameño.

La trascendencia del momento histórico propicia el debate efervescente, pero como panameños responsables debemos darle paso al examen riguroso que desemboque en una decisión coherente en la soledad del momento es que se emita la máxima voluntad del pueblo.

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