¿Estamos preparados para nuestro Katrina?


Por: Gabriel J. Perea R. @elistmopty

Publicado en el Panamá América

SE ENCONTRABA conduciendo hacia su trabajo, era un poco tarde y le apremiaba llegar temprano por los compromisos adquiridos. Como era habitual, el tráfico por el Puente de las Américas avanzaba lento. No había nada fuera de lo normal exceptuando un penetrante olor, comenzó a tener sueño, era extraño.

Al mirar a un costado del puente un buque en el horizonte estaba cubierto por una densa nube gris, parecía vapor, en ese instante ya no pudo controlar el auto chocando el vehículo delantero.

Los noticieros informan que un buque encalló cerca del puente próximo a las comunidades de Panamá Oeste, producto del mal tiempo. El hecho fue por los remantes del huracán Katrina que azota la región. Un derrame de gases tóxicos escapó de sus tanques de almacenamiento produciendo un desastre sin precedentes en la ciudad de Panamá y comunidades aledañas.


No se asuste, esto es un relato ficticio, un escenario imaginario, pero posible. Si la nación más poderosa del mundo no pudo afrontar un desastre de proporciones como el huracán Katrina, ¿qué puede ocurrir si un hecho como este ocurriera en Panamá?

¿Están las autoridades nacionales preparadas para una movilización masiva? ¿Existen planes para afrontar catástrofes? ¿Podríamos los panameños encarar un reto de supervivencia colectiva?

Las tragedias de este tipo nos enseñan para lo que no estamos preparados. Solamente planes preconcebidos pueden prevenir catástrofes con tal magnitud de pérdidas humanas.

Sabe usted, de ocurrir un acontecimiento como el de este relato, ¿qué debe hacer? ¿Hacia dónde dirigirse? ¿A quién y cómo contactarlo? Si estas preguntas no puede responderlas, entonces está en las mismas o peores condiciones de aquellos que se quedaron atrapados en New Orleans.

Se impone, sin el objetivo de crear el pánico, que el gobierno organice simulacros ante la eventualidad de este tipo de acontecimientos. Que la ciudadanía tenga la certeza de que existen planes de continencia preparados y ensayados para catástrofes naturales.

La seguridad no sólo radica en capturar a los delincuentes y prevenir el crimen, otro elemento es preparar a la población ante una eventualidad para que puedan salvarse así mismos.

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