
Panamá enfrenta una fase clave que pone a prueba su madurez como Estado soberano, destacando la importancia de acatar sus leyes en el contexto de reacciones externas y la necesidad de una estrategia logística nacional coherente y firme.

La anulación de la concesión a Panama Ports Company exige a Panamá repensar su estrategia portuaria. Se propone crear una Autoridad de Logística que unifique modelos y políticas, evitando conflictos y potenciando la coherencia en el sector.